martes, 20 de enero de 2015

Oikawa p.o.v

Y esto es lo que pasa cuando tienes ganas de OTP, cuando vas a rolearla pero no sabes a quién llevar y cuando te aburres en clase. Punto de vista de Oikawa para pasar el tiempo 


Le mordió la mejilla, divertido y con ganas de jugar. Bueno, tenía, lamentablemente (aunque él te soltaría un: “¡qué va, qué va! Ya verás que lo pruebas y te encanta”), esos fetiches; además, ¿Quién se resistía a esa cara de enfadado que ponía? Él no, al menos.
…. Bueno, para el golpe en la barriga que le propinaban, sí que podría ahorrárselo. Soltó una carcajada, flojita y dulce, que dejó caer sobre la mejilla de su pobre amigo, y quiso abrazarlo. Pero tampoco quería llevarse otro golpe, y ese seguro que iba directo a la cara.
Qué borde eres Sonrió, acariciándole la cabeza alegremente. Mal plan. Golpe en el hombro.
Piérdete.

Y le vio levantarse, con el uniforme tan puesto a su manera, tan perfectamente desaliñado, irse a regañadientes, enfadado como siempre. Pensó que era demasiado arrogante y estúpido para su gusto (y para estúpidos ya estaba él, pero de todos modos, y después de tanto tiempo, le era imposible no mirarle la espalda. No seguirle. Admirable no era la palabra, para él nunca lo iba a ser, simplemente ese gruñón era... Imprescindible. 

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